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Así es el duelo de los perros por la muerte de los humanos
Son estrechas y profundas las relaciones entre un ser humano y un perro. Y de repente llega la muerte, de alguno de los dos. Lo más lógico e inmediato es pensar en el duelo de la persona y en la ayuda que necesitará para superar la pérdida de su querido animal de compañía. Pero ¿qué pasa cuando el que muere es el humano? ¿Se puede hablar de un duelo por parte del animal? ¿Sienten ellos la partida de esa persona cercana? ¿Necesitan ayuda para superarlo?
La respuesta es un sí contundente que según Carolina Alaguna Cruz, médica veterinaria etóloga, pone una responsabilidad adicional en las personas que tienen un perro en casa, ya que en el momento de la muerte de uno de los miembros de la familia deben pensar también en el bienestar del animal.

“Los perros sienten la muerte de sus humanos, de los integrantes de su familia, y es probable que sea a través de su potente olfato, que es cuatro veces más desarrollado que el de las personas”, explica la experta.

Y asegura que los perros son capaces de distinguir entre sustancias que segregamos otros animales, incluidos los humanos, y ese tipo de olores hace que ellos pueden discriminar claramente si quien los cuidaba está vivo o muerto. “También tienen la capacidad de saber si estamos raros, si nos pasa algo, de leer muy claramente nuestro comportamiento a través de las sustancias que secretamos. Son muy buenos interpretándonos”. 

Incluso son reconocidos los casos de animales de compañía que están en capacidad de detectar enfermedades como el cáncer y hasta ‘oler’ la cercanía de la muerte en ancianos, a través de sustancias volátiles que expele el organismo en esas circunstancias.

Vale la pena recordar aquí las historias de perros que corren detrás del carro fúnebre que lleva a su humano cuidador muerto y que lo persiguen hasta el cementerio y que, incluso, se echan por horas y días al lado de su tumba. “Saben que él o ella está allí, en otro estado, pero allí; y su lealtad los lleva a acompañarlo”, explica la experta.


Sienten y extrañan
El también veterinario Guillermo Rico agrega que, por ser gregarios, los perros tienden a generar unos vínculos muy fuertes con su grupo familiar en donde siempre encuentran un líder al que seguir y respetar. “Y cuando esa persona falta, claramente el animal va a notar su ausencia; ese sentimiento va a ser más grande dependiendo de la relación que tenga con el miembro familiar que falta. Si la persona más importante para el perro es la persona que fallece, evidentemente va a sentirlo más que si es una persona distante”, señala.

Reitera la etóloga Alaguna Cruz que los animales son seres sintientes, que tienen capacidad de sentir tanto dolor como reacciones físicas de acuerdo con su entorno. 

“Especialmente los perros y los gatos tienen sistema nervioso central y la capacidad de percibir y sentir emociones como dolor, miedo, ansiedad. Esto está más que demostrado por la ciencia”, asegura.

Adicionalmente, explica que los animales tienen un grado de conciencia (posiblemente más bajo que el de los humanos) que hace posible que puedan percibir ciertas cosas de manera similar a como lo hacen las personas. “Hay estudios que revelan que a nivel de neurociencia y de etología de comportamiento, cuando se tienen ese tipo de emociones en los animales se activan las mismas zonas del cerebro que se activan en los humanos”, agrega.

Para Rico, lo que los animales sienten en esas circunstancias “es un sentimiento de abandono, de desprotección, porque es como si el lobo alfa le faltara a la manada; es terrible para ellos porque sienten que se tienen que reorganizar y encontrar a alguien que supla esa labor”.
¿Cómo ayudarlos?
La veterinaria Alaguna Cruz recuerda una publicación que alguna vez vio y que decía: “Por favor, el día que me muera, dejan que mi perro olfatee mi ataúd para que sepa que estoy muerto y que no lo abandoné”.

Ella asegura que esa posición es muy sensata desde el punto de vista científico “porque los perros a través de su olfato pueden saber que nosotros estamos en otro estado diferente al que ellos conocen y al mismo tiempo pueden llegar a asociar que algo nos ocurrió y que no fue que los dejamos o abandonamos”.

Una situación que nos recuerda la famosa película Siempre a tu lado, donde un perro de raza akita, conocido como Hachi, regresa todos los días a la estación del tren en la que vio por última vez a su humano, quien muere repentinamente en la universidad en la que dictaba clases. 

Como Hachi no lo sabe, regresa todos los días a la misma hora a esperar al profesor Parker Wilson, ello representa una triste escena que todos los amantes de los animales recuerdan.

Para la experta es deber de las personas que siguen en el entorno del animal proveerles tratamiento si lo necesitan. 

“Si el animal está muy deprimido tras la ausencia de su humano y presenta estrés y angustia, y eso afecta su parte física porque deja de comer o no tiene energía, es necesario consultar y darle tratamiento”, acota la doctora Carolina Alaguna.

Pautas para ayudar a los perros:
· Lo ideal es procurar que el animal conserve su rutina diaria. Que salga, haga ejercicio, que mantenga sus hábitos de alimentación y que haga cosas nuevas.

· Si por su tristeza y la de su animal usted le permite quedarse en casa, eso podrá reforzarle su comportamiento de tristeza.

· No lo consienta en exceso porque el perro puede asociar que está bien mostrarse triste para ser mimado.

· Es importante que alguien más en el entorno familiar asuma el papel de líder y de humano cuidador del animal.

· Si nota cambios extremos en el comportamiento del animal, consulte con un especialista.

· Recuerde siempre no humanizar a la mascota. Es un animal.

Tomado de. Eltiempo.com